Marcelo Ramal, Vanina Biasi y el delegado David Carballo sobre la lucha de los trabajadores del subte

Debate realizado en el programa de Mauro Viale, emitido por canal 26

Fecha: 10/11/2009





"La vida por Moyano"

Una huelga contundente y consecuente enseña sobre la situación política mucho más que las escaramuzas parlamentarias.

El paro general del Subte, el martes 10, marcó una derrota sin atenuantes del gobierno kirchnerista. El gobierno se había jugado resueltamente contra el paro y contra la reivindicación de un sindicato propio de los obreros del Subte, sin importarle las leyes y fallos judiciales que respaldan a los trabajadores. La prioridad para el gobierno es la burocracia sindical de los Moyano y compañía, que sirven al Estado y a las patronales para enfrentar a los trabajadores. Un ejemplo: por los mismos días el burócrata de la UOM, Caló, explicaba por qué la CGT no reclamaría aumentos salariales en el final del año, mientras las ganancias, los bonos y la Bolsa no paran de subir. Esta burocracia avaló la declaración de ‘servicio esencial’ para el subte, a sabiendas de que se trata de un arma contra el derecho de huelga y que tiene su origen en las dictaduras militares. La determinación de los obreros de Metrovías desnudó la falacia del gobierno que se pavonea con los pobres y “excluidos”. La huelga del Subte es la segunda derrota del gobierno y de la burocracia en un breve período de tiempo, luego del fracaso en la tentativa de hacer firmar la ‘paz social’ a los obreros de Kraft. En la derrota quedó también arrastrada la burocracia de la CTA, la cual, como ocurriera en Kraft, no movió ni la décima parte del aparato que jugó para apoyar a Milagro Sala. Los voceros de la CTA en el subte evitaron las luminarias de la TV, porque han sido arrastrados a esta lucha como consecuencia del fracaso de las maniobras del ministerio para conseguir la ‘simple inscripción gremial’ (no confundir con la personería sindical).

La ‘gran Perón’

Las luchas que impulsan y dirigen los activistas sindicales que se oponen a la burocracia, y las movilizaciones masivas que emprende el movimiento de trabajadores desocupados, ponen de manifiesto por dónde pasa el proceso político que permite a los trabajadores enfrentar la crisis del capitalismo. Semejante evolución de las masas coloca al gobierno ‘nac & pop’ ante la madre de todas las encrucijadas: el cuestionamiento a su gestión desde la izquierda, desde los explotados. La utopía reaccionaria de volver a establecer un frente nacional, donde la burguesía maneje la batuta y se lleve la plata y los obreros deban someterse a los caudillos nacionalistas, ha sufrido duros golpes. Es a la luz de esto que debe entenderse el renunciamiento a la renuncia al PJ, por parte de Kirchner, y la convocatoria de Moyano a un acto ‘anti-golpista’ – al que seguramente llevará al ex presidente pingüino. El oficialismo necesita con desesperación aparatear el proceso político, en especial cuando a la crisis económica se le agrega la pérdida de su mayoría parlamentaria.

La convocatoria de Moyano hace recordar a la que llamó Perón el 12 de junio de 1974, también contra un golpe inexistente, luego que expulsara a la JP de la Plaza el 1º de Mayo de ese año. Los comentaristas de la época y la propia JP interpretaron la movida de Perón como un guiño a la izquierda luego del volantazo hacia la derecha que significó la entrega de las llaves del gobierno a la camarilla de López Rega y el golpe policial en Córdoba (‘navarrazo’) contra el gobierno de la izquierda peronista. También en aquel año se enseñoreaba la crisis mundial y el derrumbe del pacto social – luego de dos años de disparada de los precios de exportación. La tentativa de Perón de desviar la línea fundamental de su gobierno con un ropaje antiimperialista fracasó sin atenuantes. En menos de un año estallarían el rodrigazo y la huelga general de junio-julio. Lo que la pareja Kirchner-Moyano pretende hacer ahora empalidece como una jugarreta; tampoco la polarización política ha llegado a los extremos de aquellos años. Pero si el ritmo no es el mismo, la dirección de los acontecimientos es inconfundible. Hugo Moyano vuelve a sus orígenes, aunque esto no sea ya estrictamente posible, luego de haber intentado promover una renovación de la burocracia sindical peronista desde mediados del gobierno de Menem – recordemos, junto a la CTA y la CCC.

Sí me importa tu pasado

Hace 35 años, llevamos adelante una campaña bastante exitosa para boicotear la convocatoria de Perón. Tuvimos razón, pues ese gobierno era el nido de las serpientes. Ahora las cosas son menos complejas y las posibilidades son mayores: hay que plantear, claro y alto, la lucha por la autonomía política de la clase obrera frente al nacionalismo, sea burgués o pequeño burgués. El nacionalismo se ha convertido en una teta estéril a fuerza del uso y abuso de ella por parte de los enemigos del proletariado y del socialismo. La autonomía política del proletariado es la tarea común fundamental en toda América Latina, donde los ‘socialismos’ de distinto signo (indígena, igualitario, bolivariano), que apenas disimulan el nacionalismo de contenido burgués, enfrentan crisis terminales en grado diferente. Lo único que puede impedir un retorno del gorilaje adornado con derechos humanos y transparencia es un movimiento político dirigido por la clase obrera.

Precisamente será ese el eje político de la Conferencia Sindical del Partido Obrero que tendrá lugar el fin de semana próximo.

Jorge Altamira

¡FUERA SHIMON PERES DE ARGENTINA!

Juicio y castigo a los criminales de guerra sionistas.

Alto al Holocausto palestino.

Cese del bloqueo a Gaza.

Basta de persecución a los que luchan contra el sionismo.

Shimon Peres, criminal de guerra.

Convoca:

Comité de Solidaridad con los Pueblos Agredidos por el Sionismo-Imperialismo

Adhiere: Partido Obrero

REPRESOR CON LAS HUELGAS, COMPLACIENTE CON LOS USUREROS

El acto de Moyano es antiobrero


Néstor Kirchner no les perdona a los trabajadores del Subte haber puesto al desnudo tanto sus contradicciones como su hipocresía.

En efecto, los ‘amigos’ del matrimonio se pusieron de acuerdo con sus ‘adversarios’ para derogar, en el Congreso, la única clase de ley que nunca se debería derogar, que es aquella que prohibía hacer una nueva oferta, o sea una nueva ley, a los acreedores internacionales que no aceptaron el canje de deuda en 2004.

O los que votaron aquella ley obraron como sinvergüenzas, o los sinvergüenzas son los de ahora (aunque la mayor parte de ellos estaba entonces y está ahora).

Claro que, en 2004, entre los acreedores había todavía numerosos ahorristas y ahora hay solamente fondos buitres, que compraron la deuda a precios muy inferiores a los que se les ofrece para el rescate.

Pero mientras, por un lado, se deroga una ley con el exclusivo propósito de posibilitar el pago de unos diez mil millones de dólares (incluidos los intereses atrasados) a las aves de rapiña del capitalismo a tasas de interés usurarias; por el otro, se impide la aplicación de una ley, que tiene plena vigencia, que otorga el derecho a la inscripción gremial al Sindicato del Subte.

Esta duplicidad no le sienta nada mal al gobierno “nacional y popular” –que, al mismo tiempo, acusa de desestabilizadores a los obreros que exigen el respeto del derecho y no a los capitalistas que adecuan el derecho para seguir saqueando al país.

En una palabra, la huelga del Subte dejó al desnudo que la única ley imperativa para los K es la que está al servicio del capital.

Por esto mismo, para que la hipocresía no se apague, Moyano propone celebrar, el Día de la Soberanía, la represión a los trabajadores del Subte y la anulación de la llamada “ley cerrojo”.

Pocas veces ha quedado más al desnudo la demagogia oficial: ¡los fondos buitres, una decena, recibirán cuatro y cinco veces más dinero que toda la asignación por hijo que festeja la Presidenta!

La soberanía nacional está corporizada en los trabajadores, no en el matrimonio cipayo ni en los burócratas que vacían las arcas de las obras sociales y de otras cajas más. Se vuelve a quebrar la pretensión de que obreros y patrones tenemos intereses comunes y que el kirchnerismo o el pejotismo representan con eficacia esta colaboración nacional entre las clases.

¿Por qué sorprenderse, entonces, de que el gobierno que tacha de sellos a los partidos de izquierda, cuando se trata de reclamar el apoyo al fraude llamado “reforma política”, les asigne a esos mismos sellos un poder desestabilizador?

En este caso, para el gobierno, las patronales y los bloques que votaron el nuevo pago de la deuda, la denominación izquierda equivale a clase obrera –a una clase obrera independiente, emancipada de la burocracia sindical patotera.

El futuro del país depende, precisamente, de que esta autonomía política de la clase obrera y de los trabajadores se desarrolle hasta sus últimas consecuencias.

Pitrola debate con Morales Solá sobre la situación política y social

En el programa "Desde el llano", emitido por TN

Fecha: 9/11/2009





Para terminar con el hambre: trabajo para todos sin clientelismo

Los puestos de trabajo en el marco del plan Argentina Trabaja, mas allá de ser empleos precarios, han generado una expectativa en miles de trabajadores de todo el país que caen en el desempleo. El gobierno restringe el acceso a estos trabajos, de por sí insuficientes, a los punteros de las intendencias. La mayoría de los desocupados está quedando afuera. Pretenden excluir a las organizaciones sociales y, en general, a todo aquel que no pase por el filtro de los punteros. No resuelve el problema el plan del subsidio por hijo, que no pasa del nivel de la indigencia y consume los fondos del Anses, liberando las partidas de los planes actuales que absorbe para el pago de la deuda y los subsidios a los patrones. Sin haberse puesto en marcha la asignación universal, el gobernador Scioli, ha dejado sin cobrar 70 mil desocupados del plan Barrios Bonaerenses. Queremos que la asistencia llegue efectivamente a todos los que la necesitan, rechazamos cualquier recorte, queremos trabajar, y queremos los fondos del Anses para que nuestros jubilados cobren el 82% móvil.

Nos dicen que la crisis económica ya habría pasado, mientras se suceden nuevos despidos y el estado nacional y los provinciales proceden a un ajuste cada vez más riguroso, recortando partidas y congelando salarios en función de tomar nueva deuda externa.

Unificamos la lucha de un conjunto de organizaciones, todas las cuales el gobierno intenta marginar del acceso a estos puestos de trabajos, peleando por el acceso al empleo, pero también para enfrentar cualquier intento de descargar la crisis sobre las espaldas de toda la clase trabajadora. La unidad cada vez más extendida de quienes ayer reclamábamos por separado es la única respuesta a la perfidia oficial. Nos unificamos también referenciados en las luchas de los trabajadores ocupados y desocupados en todo el país, contra los despidos como en Kraft, por el derecho a organizarnos independientemente de la tutela de las fuerzas del gobierno como en el subte y contra el ajuste oficial como los docentes y estatales de la provincia de buenos aires y muchísimas provincias del interior. Salimos a las calles exigiendo una solución de fondo, pasándole la factura de esta crisis no a los trabajadores, sino a los que no se cansan de llenarse los bolsillos, los empresarios, los especuladores inmobiliarios, el capital financiero y los terratenientes.

· Trabajo para todos. Ingreso irrestricto y bajo control de las organizaciones genuinas de los trabajadores a los puestos de trabajo anunciados. Que se extienda inmediatamente el ingreso a la ciudad de buenos aires y el interior.
· Plan de obras públicas y de viviendas para los trabajadores sobre la base de un impuesto extraordinario a la ganancia empresarial, a los terratenientes y el capital financiero.
· Si no hay trabajo, subsidio al desocupado
· Prohibición de despidos y suspensiones
· 82% móvil para los jubilados.
· Pago inmediato del plan Barrios Bonaerenses y la asistencia de provincia de Buenos Aires
· Contra el ataque a Segovia, Solanas y todos los luchadores populares

Las organizaciones que integran este acuerdo de acción solicitan una reunión urgente para tratar estos puntos con la Ministra Nacional de Desarrollo Social, Dra. Alicia Kirchner

Polo Obrero, Movimiento Barrios de Pie, Movimiento Sin Trabajo-Teresa Vive, Corriente Clasista y Combativa, Movimento Territorial de Liberación(Provincia de Buenos Aires), Bloque Piquetero Nacional (MTR, MBL, UTL, MTR 12 de Abril), Frente de Organizaciones Clasistas “Carlos Almirón” (FTC-M29, MAR, Familiares contra el paco, RUP), Frente de Trabajadores Clasistas Nacional, Asambleas del Pueblo, MTR (fogoneros), TODU, Bloque Obrero y Popular (Mov 26 de Junio, MTD Quilmes), UTD Tigre, ATV

Conferencia sindical convocada por el PO - 14 de noviembre

El próximo sábado 14 de noviembre el Partido Obrero reunirá 950 dirigentes sindicales y delegados fabriles de todo el país, de unos 80 gremios desde azucareros de Salta y Jujuy hasta mineros de Río Turbio de Santa Cruz.

Al llegar de Córdoba de un plenario preparatorio con un centenar y medio de sindicalistas combativos cordobeses realizado ayer en la Facultad de Derecho de esa ciudad, Néstor Pitrola declaró “los nuevos movimientos sindicales han surgido en distintos niveles con independencia de la CGT y la CTA, son los casos del nuevo sindicato del subte, de varias seccionales del Suteba y de Amsafé (S.Fé), del sindicato ceramistas de Neuquén, de la seccional San Fernando del neumático, del nuevo cuerpo de delegados del Ingenio salteño El Tabacal, de decenas de delegados del comercio de la juventud de los súper y de los “call”, de los cuerpos de delegados de la alimentación contrarios a Daer en Capital y a Morán en el interior, de Atucha y tantas obras de la UOCRA, de los combativos petroleros patagónicos, de sindicatos como gráficos, metalúrgicos, periodistas, no docentes y docentes universitarios, de fideeros y confiteros, de las reparticiones antiburocráticas de ATE, de aguas gaseosas, de plásticos que cada día repudian más a los herederos de Triaca, de mineros, pintura, ferroviarios, televisión del Sat, telefónicos de Foetra, entre los aeronáuticos, de la carne, de las golpeadas fábricas del Smata, de decenas de sindicatos municipales de la Pcia de Buenos Aires y del combativo cuerpo de delegados de municipales de Córdoba, de los judiciales y de los bancarios que se organizan contra Zanola, de todas las fábricas bajo gestión obrera que escapan a la cooptación kirchnerista, de las autoconvocatorias masivas de docentes salteños y cordobeses y de la salud tucumana, de los rurales de Uatre del Alto Valle que cortaron las rutas por su salarios, entre otros”. “De todas las expresiones que luchan crecientemente asociadas a piqueteros y estudiantes por un programa común”.

Pitrola remató “todos ellos vieron la luz por la lucha y su perspectiva política es la expulsión de la burocracia de los sindicatos”, “no está en discusión aquí una tercera central sindical, si no una nueva dirección en los sindicatos para acabar con las mafias y patotas, con sus cajas negras y su asociación a las patronales y al PJ, tanto kirchnerista como disidente, preparamos una nueva dirección anticapitalista”.

Jorge Altamira debate con el periodista Roberto García sobre la reforma política y la crisis internacional



En "La Mirada", programa emitida en Canal 26
Fecha: 2/11/2009



Movilización a la Corte Suprema de La Plata por la absolución de los delegados de Fargo, por el derecho a huelga y contra la judicialización de la protesta

Por la inmediata Absolución de Morales y Gudiño.

Por el respeto del derecho de los trabajadores a la huelga.

Basta de judicializar y criminalizar la protesta.

Frente a la huelga de mayo del 2007 en la planta Fargo de Moreno, el Fiscal Chiminelli actuando de oficio acuso a dos trabajadores de la planta por privación ilegal de la libertad agravada sobre directivos de la empresa. En el juicio que se desarrollo durante los días 25, 26 y 27 de marzo del 2009 la jueza Pardini de los tribunales de Mercedes los absolvió. Este resultado fue un triunfo del movimiento popular que se desarrollo frente al juicio, pronunciamientos, movilizaciones, actos, rodearon a los trabajadores de la alimentación exigiendo su absolución.

No obstante el fiscal Chiminelli apeló la sentencia y la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo penal revocó el fallo y condeno a Morales a dos años y dos meses y a Gudiño a dos años, ambas de ejecución condicional.

Ante la presentación del recurso de Casación, la Cámara de Apelaciones lo declara Inadmisible, basándose en la reforma del Código Procesal Penal de Scioli y negando el derecho de "doble instancia".

Nos movilizamos a la Suprema Corte de Justicia Provincial, ante la cual se ha presentado un recurso de inconstitucionalidad exigiendo se revise el fallo y se dictamine la absolución definitiva. Gabriel Morales y Julio Gudiño serán acompañados por obreros de Fargo, organizaciones sindicales, estudiantiles, de DD.HH y Políticas de la zona

El 6 de noviembre marchemos a La Suprema Corte de Justicia Provincial por la completa y definitiva Absolución de los Compañeros Morales y Gudiño, a la libre organización y el derecho a huelga. Viernes 6 de noviembre a las 11 Horas frente a la Suprema Corte de Justicia en calle 13 y 46, LA PLATA.
APEL

Repudiamos la brutal agresión a la familia de Néstor Segovia

El Partido Obrero repudia el brutal ataque perpetrado contra la familia del delegado del subte, Néstor Segovia. La esposa de Segovia ha denunciado que la policía bonaerense, junto a una patota de la UTA, golpearon a sus hijos y destrozaron su vivienda.

En su oposición a que los trabajadores del subte pongan en pie su sindicato, la burocracia de la UTA actúa en completa sintonía con el gobierno, el Estado y sus aparatos de represión.

Redoblemos el apoyo obrero y popular a la lucha del subte, contra la burocracia y el gobierno que avala despidos, liquida las paritarias y precariza las condiciones laborales.

PARTIDO OBRERO

El gran pronunciamiento de Kraft

"Retroceso en Kraft, avance para el conjunto". Así caracterizamos, desde estas páginas, el cierre de la lucha de Kraft. Aunque la huelga había concluido con un golpe a la organización de fábrica, su desarrollo había representado un progreso en la conciencia de toda la clase obrera.

Tan sólo dos semanas después, la primera manifestación de ese avance se produjo nada menos que en la propia Kraft y en las condiciones más difíciles. Las elecciones de comisión interna se realizaron bajo la más dura intimidación patronal, con el peso de los recientes despidos y del desmantelamiento del Cuerpo de Delegados por sección. La burocracia especulaba con aprovechar estos comicios con “libertad vigilada” para recuperar el control de la fábrica. Los trabajadores, sin embargo, se sirvieron de ellos para dar un pronunciamiento contundente respecto de la reciente huelga, de su desenlace y sus resultados. La Lista 1, integrada por quienes rechazaron firmar el acta que convalidó los despidos, venció con más del 40% de los votos. Con todo el respaldo de la patronal y sus jerarquías de planta, la lista de Daer no llegó al 20%. Después de 38 días de huelga, de los piquetes y el desalojo de la infantería, los trabajadores extrajeron sus conclusiones políticas. El sometimiento de la burocracia de la alimentación a la patronal de Kraft y a la embajada norteamericana no pasó en vano.

Tomando partido sobre Kraft

De todos modos, el alcance de este pronunciamiento en Kraft no puede limitarse a las fuerzas fabriles o sindicales que intervinieron directamente en la huelga; por caso, su comisión interna o la burocracia de la alimentación. La huelga de Kraft fue, en verdad, “nacional”, puesto que, por acción u omisión, intervinieron en ella todas las fuerzas políticas y sindicales del país. En el voto que emitieron este martes, los trabajadores expresaron una conclusión de fondo respecto de esas fuerzas, comenzando por la propia burocracia de la CGT. La condena de Moyano a los huelguistas de Kraft fue el “aviso” que precipitó, horas después, el desalojo de la planta por medio de la infantería.

Pero en la elección de la fábrica también fue derrotada la corriente que dirigía la comisión interna, que aceptó cerrar el conflicto en los términos impuestos por Tomada y Daer. En un volante donde menciona sus apoyos sindicales y políticos, la lista de Bogado (PCR) incluye a la CTA, a Solanas y Lozano, a Eduardo Buzzi (Federación Agraria), a Margarita Stolbizer y a Vilma Ripoll. La CTA, ausente durante toda la huelga, se ha lanzado ahora a una campaña de ataques a la lucha de Kraft como “huelga salvaje” por los piquetes y cortes de ruta que fueron decisivos para ponerle un límite a la escalada patronal. El MST, que sumó su firma en apoyo de Bogado, también suscribe ese balance reaccionario de la lucha de Kraft. Con su voto, los trabajadores desautorizaron a todos estos “bomberos” de la huelga.

Más allá de Kraft

Los comicios de Kraft son una manifestación de la nueva etapa que transita el movimiento obrero, en medio de la crisis capitalista y del agotamiento del kirchnerismo.

La burocracia sindical pretendió zafar de la crisis tolerando los despidos de contratados, la suspensión de las paritarias y el apoyo a las medidas oficiales de subsidio al capital. Los resultados están a la vista: 400.000 despidos en un año, salarios en picada y, ahora, los “ajustes” al estilo de Kraft, donde los pulpos quieren emerger de la crisis con una drástica alteración de las condiciones laborales en perjuicio de la clase obrera. La patronal también saca las conclusiones de lo que llama el “efecto Kraft” (sic, El Cronista, 3/11). Al frente de la cámara patronal de la alimentación ha sido nombrado el abogado Funes de Rioja, un mentor de todas las reformas laborales reaccionarias.

Esta escalada antiobrera ha dado por tierra con las mediaciones y maniobras estériles de los Moyano y los Yasky. En este cuadro, la clase obrera que lucha está obligada a tomar en sus manos la resistencia contra la crisis, a seleccionar y poner en pie nuevas direcciones. La transición que vive el movimiento obrero está marcada por ese agotamiento de la burocracia, por un lado, y por una tendencia de fondo en la clase obrera a organizarse sobre nuevas bases, por el otro.

La lucha de Kraft y el extraordinario pronunciamiento de este martes son una manifestación de ello, pero no la única. Ya se hizo presente entre los petroleros de Santa Cruz, contra las burocracias agentes de Kirchner y Repsol; en los docentes, que reabren su lucha salarial en medio de pronunciamientos contundentes (elecciones de Juntas bonaerenses); se expresa, también, en el reanimamiento del movimiento piquetero, que desafía la cooptación estatal y el crecimiento de la miseria social. Está presente, sobre todo, entre los trabajadores del subte, donde el fracaso de los que confiaron la lucha por un nuevo sindicato a los Tomada y Yasky está a la vista. En estas horas, las asambleas del subte están resolviendo una lucha a fondo para imponer, de una vez por todas, la organización obrera que le es propia.

El Partido Obrero apuesta a este desarrollo. Lo expresó durante toda la lucha de Kraft, peleando por hacer de ella una cuestión de toda la clase obrera y la juventud. Pero también en ocasión de estos comicios. En sus vísperas, un volante del PO llamó a votar por la Lista 1, en defensa de la gran huelga y de la perspectiva que ella le plantea a todo el movimiento obrero. Completemos el mandato que nos deja la gran elección de Kraft; es decir, la expulsión de la burocracia de los sindicatos y la puesta en pie de direcciones de lucha y agrupaciones clasistas en todos lados.

Marcelo Ramal

Kraft: victoria de la conciencia de clase



Gran parte de los cesantes que se habían acercado a la planta se abrazó con los miembros de la lista ganadora a través de la reja de la puerta al grito de “¡todos adentro!”. De este modo entendieron la victoria de la Lista 1 (Agrupación Desde Abajo, PTS), con 676 votos contra 660 de la Lista 2 (PCR) y 291 de la burocracia del sindicato de la alimentación (STIA). Nuestro partido había apoyado a la Lista 1 a través de una declaración profusamente repartida y saludada en la planta (ver reproducción).

La Lista 1 había rechazado el acta acuerdo del gobierno, la burocracia y la patronal norteamericana, con su cláusula de “paz social” y 123 compañeros en la calle. El acta había establecido que la elección de interna se realizaría bajo el control de la burocracia de Daer, circunscripta a once delegados cuando debían ser 26 (1 cada 100 trabajadores) y con la participación de personal fuera de convenio y extraño a la planta. Otra urna de votantes de la planta, la HQ, que incluía a administrativos fuera de convenio, fue impugnada por las Listas 1 y 2.

A las 19:30 horas, apenas terminado el recuento de votos y firmada el acta de votación en la planta, Javier Hermosilla, de la Lista 1, fue notificado por el gerente de recursos humanos de Kraft de que el jueves 5 asumiría la nueva comisión interna. Ramón Bogado reconoció su derrota y aclaró expresamente que había impugnado las urnas que el sindicato había plantado en su sede central y no reconocería sus resultados.

Los resultados no tienen en cuenta a los 123 compañeros que han sido despedidos, cuya mayoría hubiera votado a la 1.

A las 22 comenzó a develarse la trama del fraude, cuando el Ministerio de Trabajo informó que había ganado la Lista 2 (PCR) por 8 votos: 684 contra 676 de la Lista 1, y que la Lista 3 de la burocracia aumentaba a 434 sufragios. Se trata de las urnas de la sede sindical. Esas urnas habían sido impugnadas, pero la justicia laboral, con el aval del ministerio, las había aceptado. (Esta manipulación es la que se da también en el caso del Suteba La Plata, desconociendo urnas que le dieron el triunfo a la lista clasista contra la burocracia de la CTA). Al día siguiente, la Secretaría de Trabajo de la provincia suscribía oficialmente esta maniobra. Antes de todo esto, las listas 1 y 2 habían impugnado el padrón electoral de 2.950 votantes porque incluía todos los “ingredientes” luego utilizados en función del fraude. Estas acciones previas de las listas 1 y 2 inviabilizan la maniobra del fraude. No hay espacio ahora para las ‘autocríticas’ que el PCR forzó a Ramón Bogado, luego de que éste hubiera rechazado, inicialmente, el acta de levantamiento del conflicto.

El voto es la expresión de la conciencia de que la firma del acta acuerdo de la “paz social” es incompatible con una dirección dispuesta a luchar por los trabajadores, independiente del Estado y de los patrones. La burocracia había organizado asambleas truchas, con la presencia de líderes y funcionarios del Ministerio de Trabajo –sin contar las vigilantes cámaras de la patronal– para convalidar el acuerdo, que el PCR aceptó sin chistar. El PCR mantuvo obstinadamente la defensa del pacto y organizó la instalación de tres carpas en la puerta de la planta sólo para disimular su capitulación, jamás para organizar una resistencia. El fracaso del festival armado por la CCC horas después de la firma del pacto fue un testimonio del proceso que se vivía en la planta.

La rebelión tuvo su epicentro en el turno noche, donde la Lista 1 tuvo 378 votos (la mitad del total en toda la planta) contra 50 de la Lista 2 y 70 de la burocracia. Pero la Lista 1 obtuvo votaciones en todos los turnos, expresión de una conciencia homogénea. Votaron, dejando afuera a las urnas truchas, 1.638 compañeros, un 63% de un padrón de 2.600, superior a elecciones anteriores de interna.

Detrás de la Lista 2 se encolumnaron la CTA (con la firma de Horacio Meguira), Margarita Stolbizer, Proyecto Sur en pleno (Claudio Lozano, Pino Solanas), el SI (Macaluse), la UCR de la provincia de Buenos Aires, el ARI, el MST y, no podía faltar, la Federación Agraria, con la firma de Eduardo Buzzi.
Un frente que se unificó detrás de una plataforma de contención de un desarrollo clasista en el movimiento obrero. Los “progres” se juntaron con la pequeña burguesía radical con un programa de ‘orden’, apenas disimulado por la denominación “comunista y revolucionaria” de esa opción. Los que, en el conflicto sojero, prometieron la alianza revolucionaria de los obreros y campesinos volvieron a operar en clave contrarrevolucionaria. Ramón Bogado, cuya primera reacción había sido rechazar el acta de la ‘paz social’, se retractó luego de esta posición clasista por una lamentable adhesión a las lealtades partidarias. Tenemos confianza en que sabrá sacar las conclusiones que se imponen.

A estas horas está en debate la convocatoria a una gran asamblea general en la puerta de la planta para denunciar el fraude con el que se intenta birlar la victoria obrera e intimar al reconocimiento de la nueva dirección.

Lo ocurrido en Kraft es una genuina manifestación de conciencia de clase.

Se ha puesto de manifiesto con toda claridad que el movimiento obrero vuelve a atravesar una transición histórica. Es necesaria una política consecuente para llevarla a su término – expulsar a la burocracia pro-patronal y desarrollar una nueva dirección clasista y socialista en los sindicatos.

Reforma política: un corralito

Ocho años después de 2001, el kirchnerismo quiere imponer su propio corralito, en este caso de carácter político. La “reforma” anunciada por los Kirchner pretende, con el argumento de remediar la fragmentación política de oficialistas y opositores, producir una polarización en la segunda vuelta en 2011. Va por una nueva reconstrucción del Estado.

Después del 28 de junio, los Kirchner pudieron a duras penas impedir las deserciones políticas de gobernadores e intendentes. Con la reforma política, los candidatos deberán ser electos a través de una interna abierta, simultánea, con elevados requisitos de votantes. Por caso, la primaria presidencial de un partido o de una alianza debería recoger no menos de medio millón de votos. Naturalmente, la interna beneficia a los grandes aparatos políticos. El primer propósito del kirchnerismo es obligar a las facciones peronistas de los gobiernos provinciales o municipales a quedarse dentro del redil oficialista. Si los Duhalde, Solá o Reutemann quisieran saltar el cerco, tendrán que conformar un aparato propio. La reforma también impediría a los gobernadores reelegirse por fuera de su partido “original”, o sea el PJ kirchnerista. El corralito afectaría, en este caso, a los Urtubey, Capitanich o Reutemann, que se han insinuado para suceder a los K.

Con la reforma, el gobierno también arrojó una piedra al río revuelto de la oposición. Por un lado beneficia a la UCR, el único aparato opositor que cumpliría cómodamente con el piso de votantes exigidos en las primarias. Pero, al mismo tiempo, enfrenta a los radicales con sus aliados menores (Carrió), sin los cuales no podrían aspirar a derrotar el peronismo. La reforma también empuja a Cobos a regresar a la UCR, lo que el vicepresidente ya anunció. Desde ahí, trataría de negociar con De Narváez o Macri en la segunda vuelta. Nadie cree que ganará la primera vuelta; según los sondeos sacarían alrededor del 30%.

Los opositores resolvieron no concurrir al acto de lanzamiento de la “reforma”. Pero el desplante no va a quitarle el sueño a los Kirchner; la UCR está negociando con el gobierno la letra chica de la nueva ley. Por su parte, el sojero Binner ya anunció el apoyo del bloque socialista al engendro oficial.

El tiro ¿por la culata?

El resurgido Duhalde anunció que va por un millón y medio de afiliaciones para su “Confederación peronista bonaerense”. Ello le permitiría postularse a presidente por cuerda separada o, alternativamente, disputarle a Kirchner la “primaria” dentro del PJ oficial. Pero dos de los caciques del conurbano, Pereyra (Varela) y Mussi (Berazategui), acaban de presentar otra “reforma”, en este caso a la ley bonaerense de municipios, para que las elecciones comunales puedan separarse de las provinciales o nacionales. Así, los intendentes ganarían libertad para negociar sus apoyos, en las primarias o en la general, a uno u otro candidato.

Se vuelve a dar el distanciamiento entre los intendentes y el matrimonio que se reflejó en las urnas el 28 de junio.

Por su parte, Moyano ha conchabado a Pérsico y D’Elía para su “movimiento peronista”, con el que aspira a terciar en la disputa por la caja social del Estado y su participación en la interna del PJ.
El corralito de la reforma podría terminar agravando el desbande oficial.

Proscripción

La reforma también apunta a proscribir la presentación electoral de los partidos de izquierda.

En las pasadas elecciones de junio, el Partido Obrero obtuvo votaciones significativas en numerosos distritos, como Salta, Santa Cruz, Catamarca, el cordón industrial de San Lorenzo o Río Negro, pero está lejos del piso que la reforma K exige a nivel nacional. La reforma quiere empujar a los votantes de la izquierda y a los trabajadores dentro del corralito de las alternativas políticas capitalistas.

Tenemos que integrar la denuncia de esta reforma reaccionaria a la agenda integral de lucha contra la crisis capitalista. Defendamos el derecho a la organización política independiente de los trabajadores, para ejercer sin proscripciones la lucha contra el régimen social del tarifazo, el congelamiento salarial, los despidos y la flexibilidad laboral.

Marcelo Ramal

MÁS QUE NUNCA

Que la crisis la paguen los capitalistas


Lo peor de la crisis pasó”, repiten al unísono los voceros oficiales.

No pueden decir lo mismo los 400.000 compañeros que fueron despedidos en el último año.

Tampoco los que no llegan a la “canasta de pobreza” (1.600 pesos), que son el 40% de los argentinos.

Pero los que dan por fenecida la crisis se engañan a sí mismos.

La feroz competencia entre los pulpos para ver quién sobrevive se está dirimiendo con despidos, paritarias suspendidas y ritmos más intensos de trabajo.

Las cajas del Estado han sido vaciadas, precisamente, para pagar la deuda pública y para salvar a esos monopolios en crisis.

¡Hasta la General Motors fue subsidiada con los fondos de la Anses!

Ahora, quieren enjugar la quiebra fiscal con impuestazos y nuevos ajustes a la educación y la salud.

Pero, también, endeudando al país en condiciones de usura.

Para que el presupuesto 2010 banque a los nuevos y viejos usureros, tendremos que afrontar mayores tarifazos.

En cambio, no van a gravar al gran capital inmobiliario o terrateniente, que paga impuestos sesenta veces inferiores a lo que valen sus propiedades.

A pesar del gigantesco sacrificio que quieren imponerle al pueblo, la recuperación que pregonan no pasa de una nueva bicicleta financiera, que volará por los aires como todas las que la precedieron.

Para los pulpos y su Estado, la salida de la crisis es una excusa para la liquidación de los convenios, despidos sin costo, paritarias y sueldos congelados.

Más que nunca: ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

Prohibición de despidos y suspensiones. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.

Salario igual a la canasta familiar, hoy en los 4.400 pesos. 82% móvil para los jubilados. Que se reabran las paritarias.

Subsidio al desocupado equivalente al 82% de la canasta familiar.

Que la protección social se financie con impuestos al capital, no liquidando planes sociales ni con aumentos impositivos a los consumidores.

¡Abajo el ajustazo a los maestros y a la salud!

Impuestos progresivos al gran capital agrario e inmobiliario, de acuerdo con la valuación de mercado de sus propiedades.

Los maestros de la Capital y de Buenos Aires; los luchadores de la salud de Tucumán y Río Negro, los docentes y municipales de Córdoba; los obreros de Kraft y del Subte, de Mahle y tantas otras nos están diciendo quién tiene que pagar la crisis.